Los aceites esenciales no diluidos son excelentes depuradores de energía ambiental y colaboran en la creación de situaciones específicas, como climas especiales, emociones, alegran y enfatizan ciertas circunstancias.
Se pueden utilizar en baños de inmersión, en humidificadores, en hornillos, y con aceites vehiculares para el cuerpo.
Lavanda: Es una fragancia fresca, limpia, relajante. Su efecto produce relajación y favorece el buen descanso. También se usan en almohadas (con las flores) y en bolsitas perfumadoras. Nos conecta con el interior y brinda paz.
Naranja: Fragancia fresca, cálida, cítrica. Despeja la mente y abre los sentidos. Es antidepresiva y estimulan el apetito. Nos conecta con la alegría y el amor.
Limón: Muy fresca, ácida, iluminadora. Despeja la mente. Refrescante y desinflamante. Fortalece el valor y da auto confianza. Se relaciona con la verdad.
Salvia: Fragancia dulce, floral. Es de carácter femenino y acuoso. Es hidratante y antidepresivo. Nos conecta con la conciencia de la unidad. Es ideal para situaciones de tensión o violencia.
Alcanfor: Limpia, transparente. Intenso limpiador de residuos astrales. Limpiador de energía negativa. Antiséptico y desinflamante. Purifica la mente y pensamientos bloqueados. Da pureza y limpia los espacios.
Hierbabuena: mentolada, fresca. Restablece los ritmos naturales. Descongestivo hepático. Anticonvulsivo. Equilibra las ondas cerebrales y las emociones. Conecta con la templanza.
Anís: Dulce, espesa. Brinda seguridad emocional. Ansiolítico, digestivo. Nos conecta con la abundancia. Se relaciona con la nutrición.
Palmarosa: Cítrica con fondo de rosa. Brinda bienestar y repara situaciones negativas. Antidepresivo y nutritivo. Libera el pasado, nos conecta con el perdón.
Mandarina: Dulce, cítrica y floral. Aleja a la melancolía. Euforizante y antidepresivo. Estimulante. Ideal para reuniones familiares o con amigos. Nos conecta con el niño interior. Crea esperanzas.
Romero: Intensa, cálida. Circulación de energía positiva. Estimulante circulatorio, energético. Conecta el espíritu con el cuerpo. Da contento.
Peppermint: Muy mentolada, fría, fuerte e intensa. Ideal para los dolores de cabeza, migrañas. Se relaciona con el estudio y oficinas, concentración. Cefálico y digestivo. Actúa sobre el discernimiento.
Eucaliptus: Balsámica, dulce. Efecto de liberación y oxigenación. Antimucoso, pulmonar y bactericida. Expande nuestra conciencia. Nos conecta con la libertad.
Tomillo: Medicinal. Levanta las defensas físicas y psíquicas. Desinfectante, Depurador, bactericida. Nos conecta con la fuerza del espíritu. Nos da valor.
Cedro: Es una esencia leñosa, cálida y profunda. Crea climas de intimidad y confort. Ansiolítico, expectorante, antiséptico. Promueve la confianza mutua. Se relaciona con la intimidad entre dos personas.
Patchouli: Es un aroma penetrante, dulce y terroso. Suprime las barreras emocionales. Antidepresivo, antipolillas, distensor. Ayuda a liberar la emotividad contenida. Promueve la sensitividad.
Ylang Ylang: Es intensa, dulce, voluptuosa. De carácter exuberante. Reconfortante, relajante, afrodisíaco y antidepresivo. Nos conecta con la belleza y la receptividad. Renueva la intensidad.
Jazmín: Seguridad y calidez. Antidepresivo distensor, tónico y afrodisíaco. Fecundación y facultad de dar. Yang. Energía masculina.
Rosa: Amor, consuelo, compasión y comprensión. Antidepresivo, vitalizante, romántico. Actúa sobre la fertilidad y receptividad. Es yin, energía femenina.
Petit Grain: Dulce y floral. Reposa las emociones. Desestresante, antiséptico, refrescante. Reestablece la calma y el sosiego. Interviene en la serenidad.
Azahar: Dulce, cálida y alimonada. Situación de examen o shock, rescate. Ansiolítico, antidepresivo, antiespasmódico. Colabora en la gracia.
Melisa: Es floral y terrosa. Conforta y aliviana el ánimo. Cefálico respiratorio. Aparta los pensamientos sombríos. Interviene en la dulzura.
Geranio: Carácter delicioso y reparador. Regula el cebo. Anabólico y diurético. Nos conecta con la belleza interna y con la alegría. Espiritual.
Bergamota: Cítrica, fresca y floral. Disipa la ansiedad y la depresión. Es antianoréxico, antidepresivo, bactericida y antifebril. Colabora en el proceso de renovar la fe y esperanzas. Ideal para living, comedor, cocinas. Da confianza.
Sándalo: Cálida, leñosa. Potencia y eleva el valor humano. Antiséptico, bronquial, catabólico y afrodisíaco. Induce al despertar espiritual, aporta sensación de unión.
Vetiver: Exótica, dulce y terrosa. Nos conecta con el sentido de la realidad. Diurético y circulatorio. Promueve la estabilidad y la fuerza interior. Nos brinda fortaleza.
Tea Tree: Acida, intensa y medicinal. Energía de orden y pulcritud. Antiviral, antifúngico, desinfectante. Despierta las fuerzas de regeneración. Interviene directamente en la salud.
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