Cuando analizamos y optimizamos las áreas de nuestro habitat, ya sea nuestro hogar o nuestra oficina, ampliando la energía benéfica de nuestros espacios, es preciso revisar diariamente  las zonas en forma global de nuestro  entorno,  de forma que nos permita eliminar lo que se va acumulando y obstaculizando el armónico crecimiento del aspecto que se desea desarrollar,  nutriéndolo con nuevas aportaciones, reafirmando los propósitos  y alimentándolo con nuestro afecto, con la paciencia que requiere cada proceso.   Así obtendremos armonía, prosperidad y felicidad.      
 
Para lograr el equilibrio y la armonía en nuestros espacios, es preciso considerar que todo está en continuo movimiento, por ello las armonizaciones que se llevan a cabo con el Feng Shui  deben ser dinámicas y se transforman según el constante fluir del tiempo.   
Los colores como energías vibratorias de luz emitidas a una determinada frecuencia, son utilizadas por el Feng Shui, para crear ambientes armónicos, facilitar la sintonía de los espacios con la actividad que se han destinado y  provocar sensaciones acordes a las aspiraciones  de las personas que interactúan  con un determinado entorno.  

 

Los colores que se sugieren  para emplear en cada área  pueden emplearse a través de la utilización en la iluminación, en los muebles y en los objetos decorativos para reforzar cada elemento que representan cada uno de ellos, ya que al contener e irradiar energía cada color afecta directamente a nuestros estados de ánimo, físicos y emocionales, independientemente de la simbología  cultural de estos y las condiciones personales de los registros cromáticos que aportan otras visiones a la gama de colores. 
Asimismo el empleo del color en los tejidos es muy adecuado  para generar atmósferas y crear ambientes en cada situación.  Este  se puede introducir en un espacio a través de elementos que pueden ser sustituibles, en un momento dado, para generar otro tipo de clima, como en los cojines, las cortinas, los manteles, los tapetes, las toallas, los paños de cocina, las fundas de tapicería, las alfombras.

Estos nos ayudan a expresarnos, a la vez que nos conectan profundamente con sus energías sanadoras.  Según nuestros estados de ánimo podemos utilizar el color, no sólo  en el entorno sino incluso en nuestra vestimenta personal o los alimentos que ingerimos.

 

Los comentarios no están permitidos.