ESTUDIO PARA BEBES

La finalidad de este estudio es proveer a los padres y madres de las herramientas y conocimientos necesarios para que puedan entregar un ambiente equilibrado a sus bebes o hijos pequeños para que crezcan sanos y felices.

Los Cuatro  Pilares, Astrología China, orientado a la salud.

Necesitas: Año, Mes, Día, Hora y ciudad de nacimiento.

Este estudio permitirá establecer la composición exacta de los elementos de la persona lo que contribuirá a definir el balance global de estos. Es posible evaluar la salud relativa a través de órganos asociados a cada uno de estos elementos y relacionar por ejemplo en que órganos padece enfermedades y cómo están influyendo en su vida. También al examinar sus porcentajes podremos descubrir cómo es la estructura sobre estos elementos y con esta información, podremos crear un balance y obtener métodos de armonización de la salud, además al conocer la composición de los cinco elementos de una persona podemos saber cuales órganos están favorecidos por esa composición y cuales están perjudicados. – Como cada órgano está asociado a una emoción, el desequilibrio entre ellos puede indicarnos el temperamento, los síntomas físicos que la persona tiende a desarrollar y lo más importante, lo que puede ser hecho para establecer el equilibrio orgánico.

RECOMENDACIONES

FENG SHUI PARA ARMONIZACIÓN DE LOS ESPACIOS DE SUS NIÑOS.

Es importantísimo que se comprenda la magnitud que el entorno tiene sobre la infancia  El Feng Shui actúa como observador, luego examina en este caso las influencias de la cultura, la psicología. La vida se va moldeando día a día, suceso a suceso, y es importante que los padres sean consientes de los acontecimientos que se producen en el universo del niño.

Con Feng Shui otorgamos a los niños IMPRESIONES POSITIVAS.

Conociendo las distintas etapas de ellos, las complejidades y características.  En cada etapa de la infancia entran en juego una variedad de factores:  Los sentidos: el tacto, los aromas, los sonidos, la vista, los objetos, las formas, las recompensas, el movimiento.

En la infancia abunda la comunicación no verbal, de allí que es fundamental comprender el chi (energía) de los sentidos. Los niños pequeños, desprotegidos, están a merced de su entorno inmediato, todo su organismo actúa como un solo órgano sensorial, inconsciente de sí mismo, tendiendo puentes entre las impresiones externas y el mundo interno del niño.

Los niños hiperactivos tienen mucha energía y en ocasiones suelen desarmonizarse con facilidad ya sea por el entorno externo o interno. Para ello se sugiere revisar los dormitorios, analizando que clase de objetos hay, colores, tamaños y espacios.

Generalmente es aconsejable colocar colores azulados con motivos acuáticos para niños hiperactivos. La onda de frecuencia de los azules pasteles es una de las más relajantes, y para las niñas el rosa suele ser el más sedante y relajante. Los espacios en los cuartos deberían ser amplios y ordenados, sobre todo para los niños índigo que suelen ser muy desordenados. Si no disponen de espacio, lo importante es el orden para poder moverse y desplazarse lo mejor posible. Un área marcada de juegos tranquilos (rompecabezas, armado de partes de un juego didáctico) un sector de creatividad (puede ser pintura, dibujos, collages, etc.) en donde cuenten con una mesita, sillitas, pintorcitos, materiales varios.

Es importantísimo que se comprenda la magnitud que el entorno tiene sobre la infancia.  Hablamos de que el niño además de relajarse o jugar, pueda encontrar su propio centro, valor y seguridad. Proporcionando las condiciones óptimas para que las actividades puedan producir o incluir oportunidades varias. También sensaciones, posibilidades para el desarrollo físico, mental-emocional, y espiritual. Darles estímulos creativos: la posibilidad de ver, sentir, tocar, mover, desplegar, se transforma en aprendizaje.

Los colores, luz y sonidos pueden ser disipadores de la atención y concentración

Los colores ideales para el buen descanso y la relajación son los Yin: (azules pasteles, rosados, lilas claros, pasteles). Si lo que se desea obtener es que el niño juegue en una mesa de juegos y comparta con amigos o hermanos, lo ideal es abolir el azul, colocando en su lugar tonos anaranjados y amarillos que invitan a la alegría y a compartir.

Los rincones blancos proporcionan al niño inseguridad. Ahora si quieres que el niño se enfoque en una tarea y se concentre, no coloques en el escritorio colores anaranjados y yang, por el contrario puedes utilizar los antes mencionados, incluyendo al violeta y lilas.  Los tonos yang estimulan el apetito, así que si al niño le cuesta comer (generalmente sucede en los niños cristal) ponles vajilla en tonos anaranjados, amarillos y rojos. Si el caso fuera el contrario lo ideal sería tonos yin (generalmente en niños hiperactivos, ansiosos).  Los niños no responden negativamente a una actividad a menos que se le infunda temor o tengan la sensación de que el adulto al que ven haciendo eso lo detesta.

Sonidos: La música acompaña, sana, relaja, reconforta, estimula, todos los estados se generan con música. Los instrumentos caseros, crean sonidos y alegría en sus rostros al tocarlos.  Cada niño tiene características diferentes dentro de los parámetros existentes, y sus personalidades son distintas también. Adecuarse a cada caso es lo que aconsejamos desde el Feng Shui. Con los cinco elementos podemos regular los distintos desequilibrios del niño.

Recordemos que hablamos de los colores y sus grupos yin y yang, y que cada color determina una situación específica y soluciona otra.  Así fortaleceremos nuestro lazo con la vida y ellos crecerán con todas las herramientas para formar un maravilloso y sano planeta.

Lo mismo sucede con los cinco elementos, que en parte se representan por los colores:

Rojo / naranja: Representa al fuego. Lo caliente, lo excitante. Si el niño  tiene hiperactividad, su personalidad tiene un fuerte componente de fuego, por lo que se debería agregar agua (cuadros con motivos de lagos o lagunas), tierra (color marrón, adobe) que proporcionará seguridad y estabilidad.

Azul o gris pizarra en la pared del cuarto, no utilizar colores primarios. Esencias de rosa, lavanda y geranio son aconsejables.

Marrón y amarillo arena: Tienen relación con el elemento tierra, representa la seguridad y estabilidad, en su aspecto negativo, puede deprimir o apagar. Si el niño tiene una personalidad muy tranquila, muy cerrado, lo ideal es colocar elementos dinámicos, que lo conecten con la diversión y el movimiento, elementos yang, tonos rojos, terracotas, naranjas. Mesas redondas.etc. Abolir el azul. Las esencias que se recomiendan en este caso son Ylang Ylang, mandarina, naranja y bergamota.

Azul: Representa al agua. Es ideal para apaciguar a los niños hiperactivos y ansiosos. Si el niño tiene características hipersensibles, es soñador, es autosuficiente, pero les resulta difícil manejar las emociones deberías armonizarlo con esencia de jazmín, geranio, limón, uva, movimiento, carillones de viento, telas de algodón natural, tierra.

Verde: Este color representa a la madera como elemento y se relaciona específicamente con la salud y el bienestar. Si al niño le encanta explorar, la aventura, lo nuevo a descubrir, y no tiene miedos, su personalidad tiene un gran porcentaje de madera. Estas características a veces pueden ocasionar algunas complicaciones para los padres. Puedes suavizar con tierra.

También se sugiere que las telas sean lisas y de tonos suaves, sin rayas ni rombos.

Blanco: representa el elemento metal. Las esencias adecuadas son: palmarosa, salvia, hierbabuena, cedro, sándalo.

Es importante considerar los estados naturales del niño, simplemente armando los distintos momentos de cada día de acuerdo a su forma y personalidad. Horas y rutinas, descanso y siesta, horarios para la comida y meriendas, acostumbrarlo a no comer en deshoras, a no ingerir golosinas y bebidas artificiales todos los días y solo dejándolas para una ocasión particular, comentándole y enseñándole lo malas y perjudiciales que pueden ser en exceso.

Contención en todos los aspectos: Sociales, culturales, escolares, alimentarios, en la casa y en los distintos espacios.

Otros factores importantes: En los últimos tiempos, los niños pasan mucho más tiempo en las casas y departamentos que antes, por lo cual tendrías que tener en cuenta estos factores:

Los materiales de construcción saturados de toxinas junto con el consumo de alimentos mezclados con potenciadores del sabor, estabilizantes,  conservantes, y demás crean una peligrosa combinación capaz de provocar serios problemas de salud.

Con conciencia podremos distinguir que lo más valioso es concedernos y concederles el tiempo a sus espacios, su bienestar físico, mental y espiritual, sin necesidad de salir a comprar cosas o abrumarlos  con demasiadas cosas. Simplemente con el amor, voluntad sencillez y tiempo podrás generar un hermoso crecimiento y evolución en el niño.

 

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