Yin y Yang

 

Yin Yang

Todo lo que existe en el universo, posee en sí dos aspectos opuestos, pero  complementarios: el Yin y el Yang. Con sus raíces  representan los cambios constantes de los patrones de  vida.  El Yin y el Yang son las energías básicas del universo, y están en constante movimiento. Está representado por el Tai chi, que representa a un principio de dualidad, en perfecto complemento y equilibrio de los opuestos que hacen posible la vida.   Intuitivamente el hombre busca y se siente atraído por lugares donde las fuerzas yin y yang están en perfecta armonía.

Uno genera al otro. La forma de cada una de las partes del símbolo Yin Yang significa que nada es absoluto, todo es relativo, además es cíclico, y siempre dentro de Yang hay algo de Yin, y dentro de Yin hay algo de Yang.

El yin y el yang en las viviendas

En la arquitectura y el diseño de interiores estas dos fuerzas deben estar equilibradas, inclinarse hacia alguno de los extremos, exagerando o saturando con la expresión dominante de alguno de ellos, conformarán espacios muy difíciles para ser habitados.

Todo en la Tierra es yin o yang, son los opuestos que se complementan, así hay noche y día, obscuro y claro, negativo y positivo, femenino y masculino, frío y calor, pasivo y activo, etc. Sin uno no podría existir el otro. Son dos fuerzas que se complementan y le dan equilibrio y armonía al universo. 

En Feng Shui, cuando se habla de que un lugar es muy yin o muy yang, estamos haciendo alusión precisamente a las características intrínsecas en cada una de estas partes del Tai Chi. 

Cuando un lugar es yin quiere decir que es tranquilo, oscuro y que no hay movimiento. Cuando un lugar es yang significa que el lugar es activo, iluminado, y que hay movimiento.  Así, hablando de que la idea del Feng Shui es lograr el equilibrio en una casa, y a través de éste, el equilibrio en la gente que la habita, lo idóneo es que haya un equilibrio yin-yang. 

Cuando no lo hay, se está generando un Chi que no es deseable. Si una casa es muy oscura, húmeda, está muy saturada de muebles, tiene pocas ventanas y no circula el aire, habrá mal Chi, y por tanto esto repercutirá en los que la habitan. Y al revés, si una casa tiene buena iluminación, está ventilada, no tiene humedades, no está saturada de cosas, y no tiene objetos rotos, habrá buen Chi, y esto afectará positivamente a sus residentes. 

Sin embargo, hay que tener siempre presente el equilibrio. No se trata de que la casa tenga demasiada luz o que haya mucho ruido, porque entonces no se podrá descansar ni tener reposo.  Cuando existe un exceso de energía Yin se genera la escasez, la soledad, la depresión, la falta de iniciativa. En general, los problemas que se refieren a la falta de algo son problemas Yin.

Cuando existe un exceso de energía Yang se genera el stress, la agresión la competencia desmedida, el desgaste excesivo. Los problemas Yang se refieren al exceso de algo. El Feng Shui trata de capturar, dirigir o controlar el Chi para que éste sea positivo y benéfico.

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