Los Cinco Elementos Feng Shui y Astrologia China

Influencia  de los planetas en los Cinco Elementos

 No es exagerado decir que la Teoría de los Cinco Elementos fundamenta toda la ciencia y la filosofía china tradicional . La medicina, el calendario, la astrología y el Feng Shui, todos ellos se fundamentan en la misma teoría: la existencia de los Cinco Elementos y las relaciones que se establecen entre ellos. No es posible encontrar en nuestras ciencias occidentales una teoría de aplicación tan amplia y universal como la de los Cinco Elementos, que da a las ciencias chinas su carácter holístico. En efecto, gracias a los Cinco Elementos es posible relacionar, por ejemplo, el carácter de una persona con los órganos en los cuales padece enfermedades, con el lugar en donde vive y con el período del año que está transcurriendo. En la medicina tradicional china, los desequilibrios de la salud se interpretan como un exceso o un defecto de uno o más de los Cinco Elementos: el elemento Agua, por ejemplo, rige los riñones y la vejiga y su deficiencia se relaciona con problemas en este órgano: el restablecimiento se podrá lograr potenciando el elemento Agua mediante la acupuntura, el Qi Gong, la dieta e incluso el color. Estos remedios se deducen sobre la base de las relaciones entre los Elementos. Las “curas” del feng shui se razonan también sobre esta misma base.

Los Cinco Elementos son:

  • La Madera
  • El Fuego
  • La Tierra
  • El Metal
  • El Agua

En el calendario chino, la influencia de los planetas está representada por los Cinco  Elementos.  los Cinco Elementos y el tipo de influencia que ejercen sobre los signos.

 Júpiter: el Elemento Madera.

La Madera es el primero de los elementos pues marca siempre el inicio de un nuevo ciclo, la renovación. Está asociado al planeta Júpiter, al cual los astrónomos chinos le daban gran importancia para la determinación de ciclos: hemos visto que el Gran Año de doce años coincide aproximadamente con la revolución de Júpiter alrededor del Sol.

El arquetipo del elemento Madera es el artista: este elemento aporta al carácter de una persona cierta informalidad, creatividad, gusto por la Naturaleza y los niños o lo infantil; también la tendencia a ser pionero, idealista y buen líder. Los clásicos chinos afirman que, durante un período en el que predomine la Madera, el emperador debe evitar las grandes podas, cortes y restricciones. En cambio, es un período apto para ayudar a otros y también para la sanación y la recuperación física y mental. También es un período apto para iniciar cosas nuevas: proyectos, inauguraciones, cursos, obras, construcciones etc.

  • Marte: el Elemento Fuego.

Marte es casi universalmente conocido como el planeta rojo y la asociación del rojo con el fuego es tan  evidente que no requiere de mayores explicaciones. El Fuego surge de la combustión, una reacción química que libera energía: asociamos al Fuego el calor, la afirmación de la vida, el movimiento y la energía. Pensemos un instante en cuántas cosas de nuestro mundo dependen de la combustión: los automóviles y casi todos los transportes, la iluminación artificial y natural, la calefacción etc.

El Fuego aporta al carácter agilidad, rapidez y agresividad, pasión, entusiasmo y sentido del humor. Los períodos en donde predomina el Fuego son momentos de máxima energía, en donde podemos disfrutar a pleno de las cosas y hasta asumir riesgos. Sin embargo, el Fuego no está exento de peligros: apresurarse demasiado o actuar con temeridad en un período de Fuego puede conducir a accidentes.

  • Saturno: el Elemento Tierra.

La Tierra nos conecta con lo sólido, lo estable, con “poner los pies sobre la tierra”. La Tierra siempre es sinónimo de confianza y seguridad: las propiedades, los bienes inmuebles, las posesiones perdurables, todas ellas representan la energía benigna del elemento Tierra. El tono amarillento de los suelos de China le dió su color, además el planeta Saturno se observa con un tinte amarillento.

La forma geométrica que asociamos a la Tierra es el cuadrado, símbolo de equilibrio y estabilidad.

La Tierra aporta al carácter estabilidad, firmeza y perseverancia. Las personas en cuya carta natal predomina este elemento suelen ser calladas y de pocas palabras, también obstinadas y conservadoras. Los períodos de Tierra son favorables para adquirir posesiones, estabilizar nuestra carrera o puesto, recibir reconocimientos y en suma, ver cristalizados nuestros esfuerzos en cosas concretas. Lo que ideamos en el período de la Madera y pusimos en acción audazmente durante el período de Fuego, lo veremos materializado en el período de Tierra. En su aspecto negativo, la Tierra obstaculiza, dificulta y detiene, hace que todo progrese más lentamente y con demasiado esfuerzo.

  • Venus: el Elemento Metal.

El aspecto resplandeciente del planeta Venus hizo que los astrólogos chinos lo asociaran al brillo del un Metal, por extensión el color blanco se corresponde también a este elemento. Se dice que el Metal predomina en el otoño, que en el calendario chino comienza el 8 de agosto. Es en esta estación del año cuando se debe recoger la cosecha y se usan para ello herramientas de metal: guadañas y cuchillas. Como el otoño es la estación en la cual el Sol comienza a debilitarse, se asocia al Oeste, el lado por donde el Sol declina y encuentra su decadencia.

Su forma es el círculo, la forma casi universal de las monedas de todos los países.

El Metal aporta al carácter la capacidad de cálculo, ambición y deseo de progresar, no exentas de cierta insensibilidad y avaricia. Los clásicos chinos afirman que durante el período de Metal no debe hacerse nada que dañe a la tierra: ni cavar, ni construir cimientos. En otras palabras los períodos de Metal no son para iniciar cosas nuevas, son períodos para disfrutar prudentemente de lo que se tiene, previendo guardar lo necesario para el invierno que inevitablemente se acerca.

  • Mercurio: el Elemento Agua.

Mercurio y Venus son los dos planetas que se encuentran entre la Tierra y el Sol y por este motivo, en el cielo siempre aparecen cerca uno de otro. Asi, los astrólogos chinos interpretaron que Mercurio era una especie de contrapartida de Venus y, como le habían asignado a éste el elemento Metal y el color blanco, le asignaron a Mercurio el negro y el elemento Agua. Aunque el Agua en sí misma no tiene color, tendemos a asociarla al color azul y, a medida que nos adentramos más profundamente en ella, el azul se transforma en negro. Como explicábamos al principio, el elemento Agua parece oponerse completamente al Fuego: su estación es el invierno, cuando todo se cubre de nieve o hielo.

El Agua hace al carácter contemplativo y reflexivo, cualidades que nutren a su capacidad de  comunicarse, especialmente mediante la escritura. Los grandes ríos han sido siempre importantes vías de comunicación y transporte: el agua rige los viajes y todos los medios de comunicación en general, aún, las capacidades mediúmnicas que conectan con los planos invisibles. Los períodos en los que predomina el elemento Agua son especialmente aptos para la purificación física y mental.

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